[Willful Disobedience]
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23 ene 2014
Sobre la crítica
[...] Cuando las ideas y las prácticas reales de los individuos se pierden detrás de las batallas de los gigantes ideológicos, la teoría y la práctica se desafilan, se consumen totalmente para ajustarse a las diversas construcciones ideológicas que representan los bandos de esta batalla. Las afinidades y las diferencias reales se eclipsan por la necesidad de adherirse a un bando en estos falsos debates. E, indudablemente, somos instados a tomar partido por uno de los bandos, incluso cuando no encontramos llamativa ninguna de las opciones y más bien simplemente sigamos nuestro propio camino creando nuestros proyectos de revuelta como queramos. Y, por supuesto, solo distanciándonos de los falsos debates podremos volver a entrar en la interacción crítica real con aquellos que deseen rechazar conscientemente los métodos para evitar el debate real.
29 nov 2013
El continuo [gay] y los "bros."
La gente no suele cuestionar la "natural" heterosexualidad de dos amigos hombres que, como buenos machos, comparten cervezas, hacen ejercicios juntos (si practican ciertos deportes, se admiten incluso besos en la boca y agarradas por detrás) y se cuentan sus aventuras sexuales con mujeres. Sin embargo, Adrienne Rich en 1980 introdujo el término continuo lesbiano al debate feminista para referirse a lo que llamamos comúnmente "orientación sexual" como una condición social que trasciende la sexualidad.
La amistad entraría dentro de esta categoría asociada a niveles de compenetración e identificación que no necesariamente tienen que acabar siendo un asunto carnal. De esta forma, la heterosexualidad desaparece como polo absoluto en confrontación con la homosexualidad y habría que admitir la "sexualidad" como una gradación en la que podemos identificar distintos niveles de vinculación afectiva y emocional que nos hablan de diversas formas de relacionamiento. Claro, Rich hablaba de las afecciones entre mujeres, pero por algo San Foucault veía la histórica erradicación de las amistades intimas entre hombres como una estrategia política sobre la que, en buena medida, se levantaba el orden patriarcal occidental que repuntó su homofobia a mediados del siglo XIX de la mano de la medicina y la psiquiatría. Habrá quienes dirán que nos encanta ponerle cinco patas al gato, y aunque sí nos gusta, veamos este vídeo como lo que es (aunque sus propósitos originales estén alejadísimos del contexto de interpretación que aquí proponemos): un irónico cuestionamiento de las diferencias (dadas por sentadas) entre una pareja de amigos y una pareja de novios.
La amistad entraría dentro de esta categoría asociada a niveles de compenetración e identificación que no necesariamente tienen que acabar siendo un asunto carnal. De esta forma, la heterosexualidad desaparece como polo absoluto en confrontación con la homosexualidad y habría que admitir la "sexualidad" como una gradación en la que podemos identificar distintos niveles de vinculación afectiva y emocional que nos hablan de diversas formas de relacionamiento. Claro, Rich hablaba de las afecciones entre mujeres, pero por algo San Foucault veía la histórica erradicación de las amistades intimas entre hombres como una estrategia política sobre la que, en buena medida, se levantaba el orden patriarcal occidental que repuntó su homofobia a mediados del siglo XIX de la mano de la medicina y la psiquiatría. Habrá quienes dirán que nos encanta ponerle cinco patas al gato, y aunque sí nos gusta, veamos este vídeo como lo que es (aunque sus propósitos originales estén alejadísimos del contexto de interpretación que aquí proponemos): un irónico cuestionamiento de las diferencias (dadas por sentadas) entre una pareja de amigos y una pareja de novios.
11 oct 2013
5 sept 2013
Resistirse a la normalización... [ B. PRECIADO ]
"[...] Tomé mi cuerpo como terreno de experimentación. Por lo tanto, se trató de un estilo de “autoficción”, pero no en el sentido que se le da hoy en día, la del pequeño Yo, confinado a lo privado. El cuerpo tiene un espacio de extrema densidad política, y es el cuerpo de la multiplicidad. Es el universal en el particular. Sin embargo, está creciendo hoy en día el rechazar el marco médico y psiquiátrico, donde hasta ahora se define la transexualidad. Se trata de resistirse a la normalización de la masculinidad y la feminidad en nuestros cuerpos, y de inventar otras formas de placer y de convivencia."
Beatriz Preciado
[traducción de la entrevista junto a Judith Butler, con la revista Têtu]
Beatriz Preciado
[traducción de la entrevista junto a Judith Butler, con la revista Têtu]
2 jun 2013
4 abr 2013
Foucault sobre los movimientos de liberación sexual
El objetivo fundamental que se proponen [los diferentes movimientos de liberación sexual] es digno de admiración: producir hombres libres e ilustrados. Pero justamente el hecho de que se hayan organizado con arreglo a categorías sexuales -la liberación de la mujer, la liberación homosexual, la liberación de la mujer en el hogar- es en extremo perjudicial. ¿Cómo se puede liberar efectivamente a personas que están ligadas a un grupo que exige la subordinación a ideales y objetivos específicos? ¿Por qué el movimiento de liberación de la mujer sólo debe reunir a mujeres? Para serle franco, ¡no estoy seguro de que aceptaran la adhesión de los hombres! Muchas veces, las filiales locales de los movimientos homosexuales son en la práctica clubes privados. La verdadera liberación significa conocerse a sí mismo y con frecuencia no puede alcanzarse por intermedio de un grupo, sea cual fuere.
Michel Foucault (1978), en una entrevista concedida al fotógrafo estadounidense Jerry Bauer. Se puede leer el texto completo aquí.
22 oct 2012
Manifiesto por un arte revolucionario independiente
Texto de:
André Breton, Leon Trotzky y Diego Rivera
Puede afirmarse sin exageración, que nunca como hoy nuestra civilización ha estado amenazada por tantos peligros. Los vándalos, usando sus medios bárbaros, es decir, extremadamente precarios, destruyeron la antigua civilización en un sector de Europa. En la actualidad, toda la civilización mundial, en la unidad de su destino histórico, es la que se tambalea bajo la amenaza de fuerzas reaccionarias armadas con toda la técnica moderna. No aludimos tan sólo a la guerra que se avecina. Ya hoy, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y el arte se ha vuelto intolerable.
En aquello que de individual conserva en su génesis, en las cualidades subjetivas que pone en acción para revelar un hecho que signifique un enriquecimiento objetivo, un descubrimiento filosófico, sociológico, científico o artístico, aparece como un fruto de un azar precioso, es decir, como una manifestación más o menos espontánea de la necesidad. No hay que pasar por alto semejante aporte, ya sea desde el punto de vista del conocimiento general (que tiende a que se amplíe la interpretación del mundo), o bien desde el punto de vista revolucionario (que exige para llegar a la transformación del mundo tener una idea exacta de las leyes que rigen su movimiento). En particular, no es posible desentenderse de las condiciones mentales en que este enriquecimiento se manifiesta, no es posible cesar la vigilancia para que el respeto de las leyes específicas que rigen la creación intelectual sea garantizado.
No obstante, el mundo actual nos ha obligado a constatar la violación cada vez más generalizada de estas leyes, violación a la que corresponde, necesariamente, un envilecimiento cada vez más notorio, no sólo de la obra de arte, sino también de la personalidad “artística”. El fascismo hitleriano, después de haber eliminado en Alemania a todos los artistas en quienes se expresaba en alguna medida el amor de la libertad, aunque esta fuese sólo una libertad formal, obligó a cuantos aún podían sostener la pluma o el pincel a convertirse en lacayos del régimen y a celebrarlo según órdenes y dentro de los límites exteriores del peor convencionalismo. Dejando de lado la publicidad, lo mismo ha ocurrido en la URSS durante el periodo de furiosa reacción que hoy llega a su apogeo.
Ni que decir tiene que no nos solidarizamos ni un instante, cualquiera que sea su éxito actual, con la consigna: “Ni fascismo ni comunismo” consigna que corresponde a la naturaleza del filisteo conservador y asustado que se aferra a los vestigios del pasado “democrático”. El verdadero arte, es decir aquel que no se satisface con las variaciones sobre modelos establecidos, sino que se esfuerza por expresar las necesidades íntimas del hombre y de la humanidad actuales, no puede dejar de ser revolucionario, es decir, no puede sino aspirar a una reconstrucción completa y radical de la sociedad, aunque sólo sea para liberar la creación intelectual de las cadenas que la atan y permitir a la humanidad entera elevarse a las alturas que sólo genios solitarios habían alcanzado en el pasado. Al mismo tiempo, reconocemos que únicamente una revolución social puede abrir el camino a una nueva cultura. Pues si rechazamos toda la solidaridad con la casta actualmente dirigente en la URSS es, precisamente, porque a nuestro juicio no representa el comunismo, sino su más pérfido y peligroso enemigo.
Bajo la influencia del régimen totalitario de la URSS, y a través de los organismos llamados organismos “culturales” que dominan en otros países, se ha difundido en el mundo entero un profundo crepúsculo hostil a la eclosión de cualquier especie de valor espiritual. Crepúsculo de fango y sangre en el que, disfrazados de artistas e intelectuales, participan hombres que hicieron del servilismo su móvil, del abandono de sus principios un juego perverso, del falso testimonio venal un hábito y de la apología del crimen un placer. El arte oficial de la época estalinista refleja, con crudeza sin ejemplo en la historia, sus esfuerzos irrisorios por disimular y enmascarar su verdadera función mercenaria.
La sorda reprobación que suscita en el mundo artístico esta negación desvergonzada de los principios a que el arte ha obedecido siempre y que incluso los Estados fundados en la esclavitud no se atrevieron a negar de modo tan absoluto, debe dar lugar a una condenación implacable. La oposición artística constituye hoy una de las fuerzas que pueden contribuir de manera útil al desprestigio y a la ruina de los regímenes bajo los cuales se hunde, al mismo tiempo que el derecho de la clase explotada a aspirar a un mundo mejor, todo sentimiento de grandeza e incluso de dignidad humana.
La revolución comunista no teme al arte. Sabe que al final de la investigación a que puede ser sometida la formación de la vocación artística en la sociedad capitalista que se derrumba, la determinación de tal vocación sólo puede aparecer como resultado de una connivencia entre el hombre y cierto número de formas sociales que le son adversas. Esta coyuntura, en el grado de conciencia que de ella pueda adquirir, hace del artista su aliado predispuesto. El mecanismo de sublimación que actúa en tal caso, y que el sicoanálisis ha puesto de manifiesto, tiene como objeto restablecer el equilibrio roto entre el “yo” coherente y sus elementos reprimidos. Este restablecimiento se efectúa en provecho del “ideal de sí”, que alza contra la realidad, insoportable, las potencias del mundo interior, del sí, comunes a todos los hombres y permanentemente en proceso de expansión en el devenir. La necesidad de expansión del espíritu no tiene más que seguir su curso natural para ser llevada a fundirse y fortalecer en esta necesidad primordial: la exigencia de emancipación del hombre.
En consecuencia, el arte no puede someterse sin decaer a ninguna directiva externa y llenar dócilmente los marcos que algunos creen poder imponerle con fines pragmáticos extremadamente cortos. Vale más confiar en el don de prefiguración que constituye el patrimonio de todo artista auténtico, que implica un comienzo de superación (virtual) de las más graves contradicciones de su época y orienta el pensamiento de sus contemporáneos hacia la urgencia de la instauración de un orden nuevo.
La idea que del escritor tenía el joven Marx exige en nuestros días ser reafirmada vigorosamente. Está claro que esta idea debe ser extendida, en el plano artístico y científico, a las diversas categorías de artistas e investigadores. “El escritor – decía Marx – debe naturalmente ganar dinero para poder vivir y escribir, pero en ningún caso debe vivir para ganar dinero... El escritor no considera en manera alguna sus trabajos como un medio. Son fines en sí; son tan escasamente medios en sí para él y para los demás, que en caso necesario sacrifica su propia existencia a la existencia de aquéllos... La primera condición de la libertad de la prensa estriba en que no es un oficio.” Nunca será más oportuno blandir esta declaración contra quienes pretenden someter la actividad intelectual a fines exteriores a ella misma y, despreciando todas las determinaciones históricas que le son propias, regir, en función de presuntas razones de Estado, los temas del arte. La libre elección de esos temas y la ausencia absoluta de restricción en lo que respecta a su campo de exploración, constituyen para el artista un bien que tiene derecho a reivindicar como inalienable. En materia de creación artística, importa esencialmente que la imaginación escape a toda coacción, que no permita con ningún pretexto que se le impongan sendas. A quienes nos inciten a consentir, ya sea para hoy, ya sea para mañana, que el arte se someta a una disciplina que consideramos incompatible radicalmente con sus medios, les oponemos una negativa sin apelación y nuestra voluntad deliberada de mantener la fórmula: toda libertad en el arte.
Reconocemos, naturalmente, al Estado revolucionario el derecho de defenderse de la reacción burguesa, incluso cuando se cubre con el manto de la ciencia o del arte. Pero entre esas medidas impuestas y transitorias de autodefensa revolucionaria y la pretensión de ejercer una dirección sobre la creación intelectual de la sociedad, media un abismo. Si para desarrollar las fuerzas productivas materiales, la revolución tiene que erigir un régimen socialista de plan centralizado, en lo que respecta a la creación intelectual debe desde el mismo comienzo establecer y garantizar un régimen anarquista de libertad individual. ¡Ninguna autoridad, ninguna coacción, ni el menor rastro de mando! Las diversas asociaciones de hombres de ciencia y los grupos colectivos de artistas se dedicarán a resolver tareas que nunca habrán sido tan grandiosas, pueden surgir y desplegar un trabajo fecundo fundado únicamente en una libre amistad creadora, sin la menor coacción exterior.
De cuanto se ha dicho, se deduce claramente que al defender la libertad de la creación, no pretendemos en manera alguna justificar la indiferencia política y que está lejos de nuestro ánimo querer resucitar un pretendido arte “puro” que ordinariamente está al servicio de los más impuros fines de la reacción. No; tenemos una idea muy elevada de la función del arte para rehusarle una influencia sobre el destino de la sociedad. Consideramos que la suprema tarea del arte en nuestra época es participar consciente y activamente en la preparación de la revolución. Sin embargo, el artista sólo puede servir a la lucha emancipadora cuando está penetrado de su contenido social e individual, cuando ha asimilado el sentido y el drama en sus nervios, cuando busca encarnar artísticamente su mundo interior.
En el periodo actual, caracterizado por la agonía del capitalismo, tanto democrático como fascista, el artista, aunque no tenga necesidad de dar a su disidencia social una forma manifiesta, se ve amenazado con la privación del derecho de vivirla y continuar su obra, a causa del acceso imposible de ésta a los medios de difusión. Es natural, entonces, que se vuelva hacia las organizaciones estalinistas, que le ofrecen la posibilidad de escapar a su aislamiento. Pero su renuncia a cuanto puede constituir su propio mensaje y las complacencias terriblemente degradantes que esas organizaciones exigen de él, a cambio de ciertas ventajas materiales, le prohíben permanecer en ellas, por poco que la desmoralización se manifieste impotente para destruir su carácter. Es necesario, a partir de este instante, que comprenda que su lugar está en otra parte, no entre quienes traicionan la causa de la revolución al mismo tiempo, necesaria-mente, que la causa del hombre, sino entre quienes demuestran su fidelidad inquebrantable a los principios de esa revolución, entre quienes, por ese hecho, siguen siendo los únicos capaces de ayudarla a consumarse y garantizar por ella la libre expresión de todas las formas del genio humano.
La finalidad de este manifiesto es hallar un terreno en el que reunirá los mantenedores revolucionarios del arte, para servir la revolución con los métodos del arte y defender la libertad del arte contra los usurpadores de la revolución. Estamos profundamente convencidos de que el encuentro en ese terreno es posible para los representantes de tendencias estéticas, filosóficas y políticas, aun un tanto divergentes. Los marxistas pueden marchar ahí de la mano con los anarquistas, a condición de que unos y otros rompan implacablemente con el espíritu policiaco reaccionario, esté representado por José Stalin o por su vasallo García Oliver(1).
Miles y miles de artistas y pensadores aislados, cuyas voces son ahogadas por el odioso tumulto de los falsificadores regimentados, están actualmente dispersos por el mundo. Numerosas revistas locales intentan agrupar en torno suyo a fuerzas jóvenes, que buscan nuevos caminos y no subsidios. Toda tendencia progresiva en arte es acusada por el fascismo de degeneración. Toda creación libre es declarada fascista por los estalinistas. El arte revolucionario independiente debe unirse para luchar contra las persecuciones reaccionarias y proclamar altamente su derecho a la existencia. Un agrupamiento de estas características es el fin de la Federación internacional del Arte Revolucionario independiente (FIARI), cuya creación juzgamos necesaria.
No tenemos intención alguna de imponer todas las ideas contenidas en este llamamiento, que consideramos un primer paso en el nuevo camino. A todos los representantes del arte, a todos sus amigos y defensores que no pueden dejar de comprender la necesidad del presente llamamiento, les pedimos que alcen la voz inmediatamente. Dirigimos el mismo llamamiento a todas las publicaciones independientes de izquierda que estén dispuestas a tomar parte en la creación de la Federación internacional y en el examen de las tareas y de los métodos de acción. Cuando se haya establecido el primer contacto internacional por la prensa y la correspondencia, procederemos a la organización de modestos congresos locales y nacionales. En la etapa siguiente deberá reunirse un congreso mundial que consagrará oficialmente la fundación de la Federación internacional.
He aquí lo que queremos:
La independencia del arte – por la revolución;
La revolución – por la liberación definitiva del arte.
André Breton, Diego Rivera (2)
México, 25 de julio de 1938
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(1) García Oliver, anarquista español, perteneció al grupo de acción española, contribuyó a organizar las milicias obreras catalanas y de Durruti y militó en la CNT y en la FAI. Durante la guerra civil adoptó la política del Frente Popular, aceptando el Ministerio de Justicia en el gabinete de Largo Caballero.
(2) Aunque publicado con estas dos firmas, el manifiesto fue redactado de hecho por León Trotski y André Breton. Por razones tácticas, Trotski pidió que la firma de Diego Rivera sustituyese a la suya.
9 sept 2012
Contranaturalia_ n°2
Contranaturalia es una revista sobre diversidad sexual humana y género de obligada lectura para aquellxs que se interesen por conocer más sobre estos temas que en nuestro país pocas veces son objeto de discusión y reflexión. Es editada por la gente de Contranatura, organización con sede en la Universidad Central de Venezuela dedicada al estudio, la discusión y la acción vinculados con la diversidad sexual y género, y hace unos días presentaron su segundo número, con la participación de excelentes teórixs como Marianela Tovar, Javier Véliz y Rodrigo Navarrete, entre otrxs. Genial todo el trabajo y el esfuerzo que hace este grupo por mantener viva la reflexión crítica en este campo, además de una manera propositiva. [Puedes leer el número anterior acá.]
11 mar 2012
25 oct 2011
"La dominación masculina" de Bourdieu

Pierre Bourdieu es uno de los teóricos más influyentes de los últimos tiempos, en tanto sus investigaciones en el ámbito social y cultural han redimensionado muchos de los conceptos dentro de las ciencias sociales, enriqueciendo sobre todo las viejas concepciones marxistas. En tal sentido, La dominación masculina es uno de los aportes más significativos de este sociólogo a la teoría social, en general, y a los estudios de género y diversidad sexual, en particular.
Aparecido primero como artículo en una revista científica, luego (pocos años antes de la muerte del propio Bourdieu) el estudio fue publicado de forma independiente, incluyendo entonces un apéndice titulado "Algunas cuestiones sobre el movimiento de gays y lesbianas". En este apartado final, Bourdieu intenta abordar, más allá de la problemática de género propiamente, la cuestión de la diversidad sexual y la posibilidad de transformación social a partir del movimiento LGBTI en el mundo. Uno de los planteamientos más relevantes que Bourdieu expone en esta obra es la tradición que ha perdurado en el ámbito científico y académico de utilizar como instrumento de analisis lo que debería ser, más bien, objeto de ese análisis. Esto es, hacer evidente la necesidad de deslastrarse del sesgo patriarcal y heterosexista para, entonces, analizar nuestra realidad desde un punto de vista verdaderamente crítico y reflexivo. Puedes bajar acá el libro completo de este autor.
23 oct 2011
"Babilonias" de Carlos Colina
Carlos Colina, sociólogo especializado en estudios de la comunicación, es seguramente uno de los académicos nacionales que más ha participado, a través del discurso, de la investigación y de la denuncia, en y con el movimiento queer venezolano. Ahora, hace unos días, nos presenta su más reciente obra: una autobiografía llamada "Babilonia. El libro de mi vida" donde se presenta en primera persona la vida de un valiente hombre que, como muchxs otrxs, se ha asumido tal y como es y ha tenido que enfrentar las (a veces terribles) consecuencias que le impone el sistema machista y patriarcal en el que vivimos. Un esfuerzo por hacer política desde lo intimo y público lo privado; algo para leer y apoyar.
1 sept 2011
3 ago 2011
RICARDO LLAMAS & PACO VIDARTE
Ricardo Llamas es uno de los teóricos más importantes de habla hispana dentro de la los estudios de la sexualidad y la filosofía queer. Escribió los libros Miss Media (1997) y Teoría Torcida (1998). Además, fue parte de uno de los grupos más importantes dentro del activismo queer español, la Radical Gai. Por su parte, Paco Vidarte fue un filósofo y activista gay también español, cuyo último libro fue Ética marica (2007). A través de la página de Javier Saez, otro teórico español que sigue la misma línea, puedes bajarte Homografías (1999) y Extravios (2000), dos libros escritos por este par de autores donde se narra con sarcasmo y en tono critico las desavenencias de la sociedad occidental y sus fundamentos heterosexista, así como las contradicciones dentro del colectivo LGBTI y el mismo movimiento activista.

27 jul 2011
"El diablo es homosexual" por E. Galeano

En la Europa del Renacimiento, el fuego era el destino que merecían los hijos del infierno, que del fuego venían. Inglaterra castigaba con muerte horrorosa a quienes hubiesen tenido relaciones con animales, judíos o personas de su
mismo sexo.
Salvo en los reinos de los aztecas y de los incas, los homosexuales eran libres en América. El conquistador Vasco Núñez de Balboa arrojó a los perros hambrientos a los indios que practicaban esta anormalidad con toda normalidad. Él creía que la homosexualidad era contagiosa. Cinco siglos después, escuché decir lo mismo al arzobispo de Montevideo.
El historiador Richard Nixon sabía que este vicio era fatal para la civilización:
– ¿Ustedes saben lo que pasó con los griegos? ¡La homosexualidad los destruyó! Seguro. Aristóteles era homo. Todos lo sabemos. Y también Sócrates. ¿Y ustedes saben lo que pasó con los romanos? Los últimos seis emperadores eran maricones...
El civilizador era Adolf Hitler había tomado drásticas medidas para salvar a Alemania de este peligro. Los generados culpables de aberrante delito contra la naturaleza fueron obligados a portar un triángulo rosado. ¿Cuántos murieron en los campos de concentración? Nunca se supo.
En el año 2001, el gobierno alemán resolvió rectificar la exclusión de los homosexuales entre las víctimas del holocausto. Más de medio siglo demoró en corregir la omisión.
Galeano, E. (2008). Espejos: Una historia casi universal. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.
23 jul 2011
Identidad, diversidad y movimiento
A pesar de que Rodrigo Navarrete ha sido uno de los investigadores sociales que en nuestro país se ha dedicado en los últimos años al estudio de la diversidad sexual, Nosotros y los otros (Monte Ávile, 2006) no tiene mucho que ver con eso. Este libro es el resultado del trabajo de pregrado de Navarrete (1989) y, por lo tanto, se enmarca dentro de la arqueología social, carrera que cursó en la UCV. No obstante, no deja de ser interesante el esfuerzo del autor por sobrepasar los límites de las escuelas arqueológicas clásicas, a través de un análisis contextualizado que toma como base las categorías marxistas y el materialismo histórico como referencia teórica y metodológica. Y, más interesante aún, es el acercamiento a la cuestión cultural y, particularmente, al concepto de identidad. En ese sentido, hay dos aspectos claves que aborda Navarrete y que me parece importante traer acá: primero, la noción de identidad como confrontación necesaria con un "otro" y, luego, la distinción entre conciencia habitual y conciencia reflexiva, donde la cultura estaría inscrita en la primera y la identidad en la segunda.
1. Según Navarrete, "la identidad conlleva la necesaria identificación con aquello que presenta las mismas propiedades y condiciones que sí mismo y, a su vez, la diferenciación de todo aquello que representa disimilitudes con el 'idéntico'". Es, pues, "afirmación de sí mismo", "sentido de pertenencia a ciertas condiciones y propiedades" y "a un grupo social especifico", pero al mismo tiempo es también "diferenciación con lo diferente" y "negación del otro desde la noción del 'yo' -individual o social-".
Desde lo planteado por este autor, cabría preguntarse si es posible un movimiento realmente integrado donde las particularidades de lesbianas, gais, transexuales, transgénerxs, intersexuales, bisexuales y travestis, entre otrxs, confluyan en un mismo proyecto y un mismo ideal de cambio. Ese que ha tratado de resumirse en las siglas LGBTI que, aún así, tienden a variar en cuanto a su orden y prevalencia de una u otra letra, según las persona o el grupo que la cita. Parece evidente que la formación de la comunidad LGBTI en el mundo ha partido de la diferenciación con "otro" grupo (el dominante, en este caso) más que de la identificación interna; siendo que la posibilidad de una identidad colectiva que englobe a todas aquellas personas que no encajan en los parámetros heterosexuales, sólo puede construirse con base en las diferencias especificas de los grupos que dan vida a esta comunidad. Si hay una condición y propiedad inherente a este grupo es la diversidad; por lo tanto, en la medida en que ésta se asuma como valor intrínseco e irrenunciable de la comunidad y como base de una identidad compartida, el movimiento -entendido como proyecto social y político de cambio- dará resultados positivos para quienes lo integran.
2. De allí la importancia del segundo aspecto extraído de los planteamientos de Navarrete. Según su tesis, "la identidad no puede ser más que el producto de una praxis, de la manera particular en que los individuos se organizan para producir y reproducir ciertas condiciones de existencia..."; por lo tanto, "surge de las características particulares del modo de vida y, a su vez, sirve como elemento de sustentación y legitimación de las condiciones de éste". Es decir, la identidad (diferente de la cultura y de la etnicidad) se construye en un nivel de conciencia reflexiva, en la medida que la identificación se hace consciente al reconocernos como parte de un grupo. Pero también es el resultado del modo en que el grupo vive, de las condiciones de existencia en las que se ha desarrollado y se sigue desarrollando. En la construcción de la identidad intervienen, entonces, por un lado, la forma en que vivimos, la misma que nos llevará a percibirnos como parte de un grupo determinado y, por otro lado, la decisión consciente de pertenecer a ese grupo. En suma, si la condición y propiedad que nos une como comunidad es la diversidad, el primer paso hacia la construcción efectiva de una identidad progresista que nos identifique (y que nos permita identificarnos) como comunidad debe ser precisamente (el respeto y reconocimiento de) la diversidad, no como instrumento retórico ni como intento de asimilación de todos los grupos a un solo modelo de "ser", sino como proyecto de vida asumido que se refleje en la forma en que el colectivo se organiza, se articula y se relaciona internamente. (Fuente foto)
Artículos en línea de Rodrigo Navarrete:
- "El Estilo de Colina:Representaciones homosociales en la Venezuela reciente", Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, 2006.
- "La burriquita tiene bigotes: Travestismo e inversión sexual en las manifestaciones populares venezolanas", Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, 2009.
- "¿Podría ser un feministo (homosexual)?", Aporrea.org, 2007.
1. Según Navarrete, "la identidad conlleva la necesaria identificación con aquello que presenta las mismas propiedades y condiciones que sí mismo y, a su vez, la diferenciación de todo aquello que representa disimilitudes con el 'idéntico'". Es, pues, "afirmación de sí mismo", "sentido de pertenencia a ciertas condiciones y propiedades" y "a un grupo social especifico", pero al mismo tiempo es también "diferenciación con lo diferente" y "negación del otro desde la noción del 'yo' -individual o social-".
Desde lo planteado por este autor, cabría preguntarse si es posible un movimiento realmente integrado donde las particularidades de lesbianas, gais, transexuales, transgénerxs, intersexuales, bisexuales y travestis, entre otrxs, confluyan en un mismo proyecto y un mismo ideal de cambio. Ese que ha tratado de resumirse en las siglas LGBTI que, aún así, tienden a variar en cuanto a su orden y prevalencia de una u otra letra, según las persona o el grupo que la cita. Parece evidente que la formación de la comunidad LGBTI en el mundo ha partido de la diferenciación con "otro" grupo (el dominante, en este caso) más que de la identificación interna; siendo que la posibilidad de una identidad colectiva que englobe a todas aquellas personas que no encajan en los parámetros heterosexuales, sólo puede construirse con base en las diferencias especificas de los grupos que dan vida a esta comunidad. Si hay una condición y propiedad inherente a este grupo es la diversidad; por lo tanto, en la medida en que ésta se asuma como valor intrínseco e irrenunciable de la comunidad y como base de una identidad compartida, el movimiento -entendido como proyecto social y político de cambio- dará resultados positivos para quienes lo integran.
2. De allí la importancia del segundo aspecto extraído de los planteamientos de Navarrete. Según su tesis, "la identidad no puede ser más que el producto de una praxis, de la manera particular en que los individuos se organizan para producir y reproducir ciertas condiciones de existencia..."; por lo tanto, "surge de las características particulares del modo de vida y, a su vez, sirve como elemento de sustentación y legitimación de las condiciones de éste". Es decir, la identidad (diferente de la cultura y de la etnicidad) se construye en un nivel de conciencia reflexiva, en la medida que la identificación se hace consciente al reconocernos como parte de un grupo. Pero también es el resultado del modo en que el grupo vive, de las condiciones de existencia en las que se ha desarrollado y se sigue desarrollando. En la construcción de la identidad intervienen, entonces, por un lado, la forma en que vivimos, la misma que nos llevará a percibirnos como parte de un grupo determinado y, por otro lado, la decisión consciente de pertenecer a ese grupo. En suma, si la condición y propiedad que nos une como comunidad es la diversidad, el primer paso hacia la construcción efectiva de una identidad progresista que nos identifique (y que nos permita identificarnos) como comunidad debe ser precisamente (el respeto y reconocimiento de) la diversidad, no como instrumento retórico ni como intento de asimilación de todos los grupos a un solo modelo de "ser", sino como proyecto de vida asumido que se refleje en la forma en que el colectivo se organiza, se articula y se relaciona internamente. (Fuente foto)
Artículos en línea de Rodrigo Navarrete:
- "El Estilo de Colina:Representaciones homosociales en la Venezuela reciente", Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, 2006.
- "La burriquita tiene bigotes: Travestismo e inversión sexual en las manifestaciones populares venezolanas", Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, 2009.
- "¿Podría ser un feministo (homosexual)?", Aporrea.org, 2007.
12 jul 2010
Ulrichs uranista
Karl-Heinrich Ulrichs, filósofo, abogado y teólogo alemán que vivió entre 1825 y 1895, puede decirse que fue el primer hombre gay de la historia occidental. El fue gay incluso antes de que la palabra "homosexual" apareciera con el significado que hoy se le atribuye. Y fue gay y estaba sumamente orgulloso. Ulrichs dedico casi toda su vida a luchar por los derechos naturales de los "hombres que desean otros hombres", tanto desde el derecho como desde el activismo político, creando a través de sus escritos el término urning (lo que sería uranista, en castellano) para referirse a esta parte de las hombres que no quieren estar con mujeres sino con otros como él, categoría en la que evidentemente él mismo se incluía.
En 1870 Ulrichs presentó un discurso en defensa de los derechos del urning; el mismo tiene una tendencia marcadamente naturalista del deseo sexual, muy acorde con la época, cuestión que hoy en día, a la luz de diversas teorías e investigaciones, puede ser cuestionable; no obstante, es impresionante que, después de 140 años, la mayoría de los puntos tratados en el mismo sigan teniendo tanta vigencia toda vez que, aún hoy, parece necesario estar aclarándole a algunas mentalidades que los urning (para hablar en los términos de nuestro autor) también somos personas.
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El urning, también, es una persona. El, también, por lo tanto, tiene derechos inalienables. Su orientación sexual es un derecho establecido por la naturaleza. Los legisladores no tienen nungún derecho a vetar la naturaleza; ningún derecho a perseguir la naturaleza en el curso de su trabajo; ningún derecho a torturar a criaturas vivas que están sujetas a esos impulsos que la naturaleza les dio.El urning también es un ciudadano. El, también, tiene derechos civiles; y de acuerdo a esos derechos, el estado tiene ciertos deberes que cumplir también. El estado no tiene el derecho de actuar por capricho o por el placer de la persecución. El estado no está autorizado, como en el pasado, a tratar a los urnings como si estuvieran fuera de la ley.Esta claro que los legisladores tienen el derecho a hacer leyes que contengan expresiones del deseo urning, al igual que los legisladores tienen el poder de legislar sobre el comportamiento de todos los ciudadanos. Así, pueden prohibir a los urnings:(a) la seducción de menores masculinos;(b) la violación de los derechos civiles (por la fuerza, amenaza, abuso de personas inconscientes, etc.);(c) la indecencia pública.La prohibición de la expresión del deseo sexual, es decir, entre adultos que consienten y en privado, queda fuera de la esfera legal. Cualquier base para la persecución legal es insuficiente en este caso. Los legisladores no pueden hacerlo debido a los derechos humanos y el principio de estado constitucional. El legislador no puede hacerlo por las leyes de la justicia, que impiden aplicar un doble estándar. Mientras que el urning respete los puntos (a), (b), y (c) más arriba, el legislador no podrá prohibir que siga los designios de la ley natural a la que está sujeto.Dentro de estos parámetros, el amor urning no es en ningún caso un crimen real. Todos los indicadores faltan. Incluso no es vergonzoso, decadente o malvado, simplemente porque es el cumplimiento de una ley natural. Está reconocido como uno de los múltiples crímenes imaginarios que han plagado los libros de leyes de Europa, para vergüenza de las personas civilizadas. Criminalizarlo parece, por lo tanto, una injusticia perpetrada oficialmente.Simplemente porque el urning es desgraciadamente una minoría pequeña, no se puede dañar sus derechos inalienables y sus derechos civiles. La ley de la libertad en el estado constitucional también debe considerar sus minorías.Y no importa lo que hayan hecho los legisladores en el pasado, la ley de la libertad no conoce límites.Los legisladores deberían abandonar la esperanza de desarraigar el impulso sexual urning en cualquier momento. Incluso las ardientes hogueras en las que quemaron a los urnings en siglos anteriores no pudieron conseguirlo. Incluso amordazarlos y atarlos fue inútil. La batalla contra la naturaleza es una sin visos de victoria. Incluso el gobierno más poderoso, con todos sus medios de coerción que pueda emplear, es demasiado débil contra la naturaleza. Por otra parte, el gobierno puede controlar la batalla. El razonamiento y la consciencia del sentido moral de los mismos urning ofrece al gobierno una cooperación completa hacia ese objetivo.
Fuente: Wikipedia
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